
SIA, supera el campo y actividad de la mera distribución de equipamientos y componentes orientándose a la estratégia de cliente final, esto es, proporcionando un valor añadido a la prestación de servicios técnicos, ya por la personalización de los suministros, por su puesta en funcionamiento, por el diseño e implementación de su logística o explotación; en definitiva, por unas prestaciones propias de la consultoría profesional en el campo de la informática.

